liliana leoni
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me dejé caer en la bruma
de la desolación,
una espada clavada
en medio del corazón,
me dejé llevar
por el caudal de un río
envenenadas sus aguas bebí su frío,
el cuerpo ardido, arrugada piel;
lanzo el vomito de aquél dolor.
Me hundí en un espejo roto
que cortará mi rabia
haciendo destrozos,
y de mi garganta expulsará
la sangre de mi despojo.
"Lo que no necesitas lo desechas".
de la desolación,
una espada clavada
en medio del corazón,
me dejé llevar
por el caudal de un río
envenenadas sus aguas bebí su frío,
el cuerpo ardido, arrugada piel;
lanzo el vomito de aquél dolor.
Me hundí en un espejo roto
que cortará mi rabia
haciendo destrozos,
y de mi garganta expulsará
la sangre de mi despojo.
"Lo que no necesitas lo desechas".
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