Maldonado
Poeta veterano en el Portal
Hablo solo y en la soledad
ya no hay eco, las paredes
ya están aburridas, son unas mustias.
El cansancio de pensar en ti
solo sabe engendrar angustias.
Amor, ¿que más puedo hacer?
cansarme de llorar o ya no amanecer.
Que oscuridad tan grande, llena de hielo
de este frío calabozo que todo me arruina.
Jálame luz a tu vitalidad,
ilusióname con tu inmenso azul celeste.
Platicar con ella, aunque a mí ya no regrese
oír su voz, ver su rostro bonito y sonriente.
Ya basta de tristezas tontas, locas y suicidas;
de este claustro impregnado de su ausencia
rompe cadena y brazalete y sácame de aquí
vamos Dios, ¡regrésame a la vida!
Ramón Maldonado V.
17/11/09
ya no hay eco, las paredes
ya están aburridas, son unas mustias.
El cansancio de pensar en ti
solo sabe engendrar angustias.
Amor, ¿que más puedo hacer?
cansarme de llorar o ya no amanecer.
Que oscuridad tan grande, llena de hielo
de este frío calabozo que todo me arruina.
Jálame luz a tu vitalidad,
ilusióname con tu inmenso azul celeste.
Platicar con ella, aunque a mí ya no regrese
oír su voz, ver su rostro bonito y sonriente.
Ya basta de tristezas tontas, locas y suicidas;
de este claustro impregnado de su ausencia
rompe cadena y brazalete y sácame de aquí
vamos Dios, ¡regrésame a la vida!
Ramón Maldonado V.
17/11/09