marquelo
Negrito villero
Esa tarde grande que nos llevó a un suspiro
Esa entraña llena de subterfugios
Ese aire era mar bajo las pestañas
centinela mordiendo un pregón de primavera
Y avanzamos como comiendo de lo
natural para no envejecer a ese momento
y de lo dispuesto por hilar con tus cabellos
Púlpito de dos oradores frente a un Dios
de tinta de fe de silencio de cruzada
Como todo lo lanzado que necesita solo una mano
Nosotros
los del mismo rostro en un eclipse solar.
Esa entraña llena de subterfugios
adivinanzas que salían de la boca como
de un niño en vuelo de sonrisa
Ese aire era mar bajo las pestañas
centinela mordiendo un pregón de primavera
Y avanzamos como comiendo de lo
natural para no envejecer a ese momento
y de lo dispuesto por hilar con tus cabellos
Púlpito de dos oradores frente a un Dios
de tinta de fe de silencio de cruzada
Como todo lo lanzado que necesita solo una mano
Nosotros
los del mismo rostro en un eclipse solar.