gilbran
Ernesto Salgari
Aquí...
En este vecindario de abedules
y adoquines viejos,
transitan lentos mis recuerdos
como ayer, tus pasos.
Abrumado hoy el horizonte
que antes bruñía tu cintura,
se arrima malherido a las esquinas
queriendo asirse a tus huellas
acaso, ya olvidadas.
A ratos,
un sorbo de café
y el vaho dibujando
tenues lirios en tu boca,
recuerdo...
Y lúdicos trenes y barcazas
colgando cual guirnaldas
entre miradas y silencios.
¿Recuerdas?
Dejo pasar la parsimonia
de un bostezo
y seriamente me pregunto:
_¿Qué es el amor?
Se aproximan nubarrones grises
y con ellos, el mismísimo
cinematográfico aguacero.
Lo de siempre.
En este vecindario de abedules
y adoquines viejos,
transitan lentos mis recuerdos
como ayer, tus pasos.
Abrumado hoy el horizonte
que antes bruñía tu cintura,
se arrima malherido a las esquinas
queriendo asirse a tus huellas
acaso, ya olvidadas.
A ratos,
un sorbo de café
y el vaho dibujando
tenues lirios en tu boca,
recuerdo...
Y lúdicos trenes y barcazas
colgando cual guirnaldas
entre miradas y silencios.
¿Recuerdas?
Dejo pasar la parsimonia
de un bostezo
y seriamente me pregunto:
_¿Qué es el amor?
Se aproximan nubarrones grises
y con ellos, el mismísimo
cinematográfico aguacero.
Lo de siempre.
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