miniñaalejandra
Poeta recién llegado
Sentir la caricia de tus manos
es darle sosiego a mi vida
apaciguar mi dolor y mi ira enfurecida.
Escuchar tu voz es elevarme al tiempo
serenar mis lamentos, arrullar mi suplicio
y apaciguar mi gemido enardecido.
Mirar a través de tus ojos
es buscar respuestas a preguntas no concebidas,
a un tiempo que llego cargado de alegría,
para luego dejarme inmersa en agonía.
Pensar en los recuerdos, es darle vida a la vida
con sonatas llenas de tristeza y melancolía,
así como de una dulce alegría
por haber sido, mi niña, parte de mi vida
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