Roy Dávatoc
Poeta asiduo al portal
Atropa en esta noche rayada de Lima
tus susurros que solfean ausentes
la nausea blanca del hombre pobre,
con tus muñecas de hueso y carne
a veces hechas de trapos solitarios
remedas las muecas de su sangre,
de aquella noche que hiere y sosiega;
escribe con plumas de aves huérfanas
el delirio de su mojada soledad curtida.
Sólo ahí, sorteando tu nombre celeste
puedo volverme átomo, pizca de tu arte
de tu única voluntad que envejece limpia;
inocente, libre de calotas para amarme.
tus susurros que solfean ausentes
la nausea blanca del hombre pobre,
con tus muñecas de hueso y carne
a veces hechas de trapos solitarios
remedas las muecas de su sangre,
de aquella noche que hiere y sosiega;
escribe con plumas de aves huérfanas
el delirio de su mojada soledad curtida.
Sólo ahí, sorteando tu nombre celeste
puedo volverme átomo, pizca de tu arte
de tu única voluntad que envejece limpia;
inocente, libre de calotas para amarme.