Luis Felipe Ortiz
Poeta recién llegado
A ella la amé con locura,
con la insensatez del amor desbocado
que no le teme a nada.
A tí te amo como un demente,
con el furor
del que sabe pocos los días
para entregarlo todo.
Ella es algo finito
y calculable.
Tú eres
mi promesa de eternidad.
Ella se fue una tarde silenciosa y gris
y tú llegaste majestuosa
una mañana de sol radiante.
Ella fue remanso
en tiempos atribulados.
Tu eres el aire que respiro.
Contigo todo es esperanza y es presente.
Con ella conjugo los verbos en pasado.
con la insensatez del amor desbocado
que no le teme a nada.
A tí te amo como un demente,
con el furor
del que sabe pocos los días
para entregarlo todo.
Ella es algo finito
y calculable.
Tú eres
mi promesa de eternidad.
Ella se fue una tarde silenciosa y gris
y tú llegaste majestuosa
una mañana de sol radiante.
Ella fue remanso
en tiempos atribulados.
Tu eres el aire que respiro.
Contigo todo es esperanza y es presente.
Con ella conjugo los verbos en pasado.