Brumas_007
Poeta recién llegado
Escondido en el crepusculo
de los días solitarios
presiento la huida feroz
del mutante destino.
..
Percibo las oleadas de imagenes
perdidas en el tiempo
y atisbo las oquedades
de la benévola inocencia gastada.
..
Vida que inquieta el destierro arrepentido.
Herida supurante de infectadas maldades.
Muesca y seña del bagaje perdido
que retrotrae las vibrantes soledades.
..
Perdido tras el velo de las brumas ya dormidas,
solo el sentido de lo inacabable queda.
Solamente la muerte por miles compartida
únicamente su sello, nuestro amor desvela.
..
Y después de todo, la interminable nada.
Esculpida por lo absurdo y devorada por las almas
que se quejan en la noche, perdidas,
porque sus varios días ya se acaban.
..
Muerte! ven a buscarme tranquila,
entre el crepúsculo del día.
Porque este mutante destino
huye feroz todavía.
..
No demores tus sombras inquebrantables
que yo te espero entre la brumas ya dormidas
para, de forma sencilla, hablarte
de las inconfesables memorias, cínicas, ya perdidas.
..
Después llevame contigo donde se halle mi destino
que la objeción no hará presa de mi boca
ni el comentario, del dañino desatino.
Así abandonaré esta senda loca
que alargó levemente mi camino.
FIN.
de los días solitarios
presiento la huida feroz
del mutante destino.
..
Percibo las oleadas de imagenes
perdidas en el tiempo
y atisbo las oquedades
de la benévola inocencia gastada.
..
Vida que inquieta el destierro arrepentido.
Herida supurante de infectadas maldades.
Muesca y seña del bagaje perdido
que retrotrae las vibrantes soledades.
..
Perdido tras el velo de las brumas ya dormidas,
solo el sentido de lo inacabable queda.
Solamente la muerte por miles compartida
únicamente su sello, nuestro amor desvela.
..
Y después de todo, la interminable nada.
Esculpida por lo absurdo y devorada por las almas
que se quejan en la noche, perdidas,
porque sus varios días ya se acaban.
..
Muerte! ven a buscarme tranquila,
entre el crepúsculo del día.
Porque este mutante destino
huye feroz todavía.
..
No demores tus sombras inquebrantables
que yo te espero entre la brumas ya dormidas
para, de forma sencilla, hablarte
de las inconfesables memorias, cínicas, ya perdidas.
..
Después llevame contigo donde se halle mi destino
que la objeción no hará presa de mi boca
ni el comentario, del dañino desatino.
Así abandonaré esta senda loca
que alargó levemente mi camino.
FIN.