Ania Kupuri
Poeta recién llegado
La gruta oscura cerró sus fauces
¡Pasado lóbrego que muere sin tregua!
Aquella libre duda y agonía
dejó solo huella en recuerdos fríos.
Presente eres en mis fulgores
y agua bendita a mi sediento mar.
Amor llenas de verdades mis rumbos
sin temor a perder lo ya ganado.
Tú corazón y el mío dilatados
emiten suspiros de cuerpo cálido.
Cantos de gloria entrelazados
como las manos, como los tiempos.
Tiempos pasados ¡Han solo sido!
Ahora, eres tú mi vida, tú mi eterno
Ahora dueña soy de tus desafíos
Presente que emerge claro y divino.
©
¡Pasado lóbrego que muere sin tregua!
Aquella libre duda y agonía
dejó solo huella en recuerdos fríos.
Presente eres en mis fulgores
y agua bendita a mi sediento mar.
Amor llenas de verdades mis rumbos
sin temor a perder lo ya ganado.
Tú corazón y el mío dilatados
emiten suspiros de cuerpo cálido.
Cantos de gloria entrelazados
como las manos, como los tiempos.
Tiempos pasados ¡Han solo sido!
Ahora, eres tú mi vida, tú mi eterno
Ahora dueña soy de tus desafíos
Presente que emerge claro y divino.
©
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