Yo que estaba impasible,
yo que estaba guardado
vi tu el ojo morado
y tu clavícula triste.
Yo que estuve azorado
(corazón que persiste)
volví mi cara a un lado
y vi su cara querible.
Me alivié de tu pena
(corazón que fluctúa)
con su cara, tan risueña...
Caminé. Continúa
nuestra humana faena...
—Pero el corazón fluctúa.
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