Pasarela

Carlos Ramirez Arellano

Poeta recién llegado
Desde tus ojos
Ningún faro resiste la tormenta
El insecto de la mañana arde
En tu vientre de bronce
La gravedad de tu cintura
Absorbe mis ojos
La Aurora es una paloma en tus dedos
La hora más pura
Se desploma en tu boca
Minúsculas alas suspenden la espuma del mar
A las seis
Extiendo el rocío de tus pisadas
El sueño hincha la mirada
trasmutan las sombras
Escarabajos bajo la piel
Dura escarcha sobre la cabeza
Las seis y cuarto
El día mete los ojos en la tierra
El meteorito en las hojas señala
El fin de las estaciones
Decrece el rayo
Me canta
La tarde tiene otra vez esa extraña mirada
Las seis y cuarto
Las horas hinchan la cara
Es el tráfico de las sombras
La oscuridad coloca sus espejos de azufre
Las grullas
Inauguran la noche
Temporada de inciensos incandescentes
Balidos ahogados de luz
con sus pálidas pupilas apuntando hacia el oriente
La noche pone mis manos a secar…
La luna es clara
La luna me canta
Me extiende
Anzuelo de mis ojos
Me duerme
Y el lucero es una serpiente escalonada hasta la mirada
Brotan vidrios de los ojos azules, rojos, amarillos
Se condensan los días como gotas de agua en los cristales
¿Qué son los días?
Apretadas gotas de aire condensadas por la Eternidad
Son las seis y cuarto la lluvia
Limpia estatuas
Camaleones de fuego
Se fuga la verde claridad por las paredes del sótano
Mi quietud danza
Con la nada
Criaturas que se mecen en este árbol transparente
Gotas de luz
Que son horas
Condensadas en los cristales y en la mirada
Se evaporan
Se reúnen
Dura escarcha sobre mi cabeza
Y en la paredes del día…​
 
Desde tus ojos
Ningún faro resiste la tormenta
El insecto de la mañana arde
En tu vientre de bronce
La gravedad de tu cintura
Absorbe mis ojos
La Aurora es una paloma en tus dedos
La hora más pura
Se desploma en tu boca
Minúsculas alas suspenden la espuma del mar
A las seis
Extiendo el rocío de tus pisadas
El sueño hincha la mirada
trasmutan las sombras
Escarabajos bajo la piel
Dura escarcha sobre la cabeza
Las seis y cuarto
El día mete los ojos en la tierra
El meteorito en las hojas señala
El fin de las estaciones
Decrece el rayo
Me canta
La tarde tiene otra vez esa extraña mirada
Las seis y cuarto
Las horas hinchan la cara
Es el tráfico de las sombras
La oscuridad coloca sus espejos de azufre
Las grullas
Inauguran la noche
Temporada de inciensos incandescentes
Balidos ahogados de luz
con sus pálidas pupilas apuntando hacia el oriente
La noche pone mis manos a secar…
La luna es clara
La luna me canta
Me extiende
Anzuelo de mis ojos
Me duerme
Y el lucero es una serpiente escalonada hasta la mirada
Brotan vidrios de los ojos azules, rojos, amarillos
Se condensan los días como gotas de agua en los cristales
¿Qué son los días?
Apretadas gotas de aire condensadas por la Eternidad
Son las seis y cuarto la lluvia
Limpia estatuas
Camaleones de fuego
Se fuga la verde claridad por las paredes del sótano
Mi quietud danza
Con la nada
Criaturas que se mecen en este árbol transparente
Gotas de luz
Que son horas
Condensadas en los cristales y en la mirada
Se evaporan
Se reúnen
Dura escarcha sobre mi cabeza
Y en la paredes del día…​

Es absolutamente increible que este poema no haya sido, ya, comentado.
Así que tengo el honor de ser el primero en hacerlo.
Maravillosas y originales imágenes para unas letras que hacen temblar, que encogen corazones y almas.
Multiplicas el espacio poético, acaso bebiendo del sueño.
Muy bueno.
Un saludo.
 
Jorgue Fernendez Ruiz
OJALA PUDIERA BEBER DEL SUEÑO LA INSPIRACION
DORMIRIA MAS HORAS
AUNQUE HAY ALGO DE ESO
UN FUERTE ABRAZO
A TI A TU BELLO PAIS
 
Reflejas un verdadero remolino de ideas, de pasiones, de sensaciones y de sentimientos, inicias con el amor a ella, a sus ojos. Felicidades me encanto leerte mi querido paisano:::hug:::
 

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