ADEXFI
Poeta adicto al portal
Caminar a tu lado,
que alegría!
Instante Mágico.
En nuestro largo paseo,
entre elfos, hadas y duendes,
paseamos persegidos por los trolls.
Bajo la luz febea,
el bulevar;
tiene Aroma Sagrado.
Escondemos El Cuerno Mágico
del Unicornio
"YO SOY LA LUZ DEL BOSQUE
UN SOPLO DEL VIENTO,UN SUEÑO..."
El Cuerno Sagrado
que nos hace inmune
a los conjuros y hechizos.
Andar en nuestra vereda
es un favor divino,
del dueño de la tierra,
y del Universo.
y de la Madre Gaia.
Con esas Lágrimas de Amor,
Ornandote los ojos,
en esa Alquimia,
mi ser florece.
En esta hora.
Cuando las rosas,
se encienden
en el entorno.
Y salen curiosas las hadas,
de sus refugios las flores
y esos elfos,
que solo aparecen,
en Oraciones De Gran Amor.
Besas mi cara,
del color de la luna,
que brilla y resplandece,
en el arco iris,
de tu policromía.
Bajo el velo nocturno,
de nuestra calle,
aprieto fuerte
tus manos de seda,
y te susurro al oído:
que Moriré,
Cuando tu mueras.
Busco en mis bolsillos
el regalo que compre
para ti.
pero se esfumo.
Pero sabemos quien
se lo llevo de mis bolsillos,
fue ese de 10 cm
y de 200 años
el del sombrero de colores,
Lo sabemos
y reímos abrazados,
Fue el duende de los jugetes!
que alegría!
Instante Mágico.
En nuestro largo paseo,
entre elfos, hadas y duendes,
paseamos persegidos por los trolls.
Bajo la luz febea,
el bulevar;
tiene Aroma Sagrado.
Escondemos El Cuerno Mágico
del Unicornio
"YO SOY LA LUZ DEL BOSQUE
UN SOPLO DEL VIENTO,UN SUEÑO..."
El Cuerno Sagrado
que nos hace inmune
a los conjuros y hechizos.
Andar en nuestra vereda
es un favor divino,
del dueño de la tierra,
y del Universo.
y de la Madre Gaia.
Con esas Lágrimas de Amor,
Ornandote los ojos,
en esa Alquimia,
mi ser florece.
En esta hora.
Cuando las rosas,
se encienden
en el entorno.
Y salen curiosas las hadas,
de sus refugios las flores
y esos elfos,
que solo aparecen,
en Oraciones De Gran Amor.
Besas mi cara,
del color de la luna,
que brilla y resplandece,
en el arco iris,
de tu policromía.
Bajo el velo nocturno,
de nuestra calle,
aprieto fuerte
tus manos de seda,
y te susurro al oído:
que Moriré,
Cuando tu mueras.
Busco en mis bolsillos
el regalo que compre
para ti.
pero se esfumo.
Pero sabemos quien
se lo llevo de mis bolsillos,
fue ese de 10 cm
y de 200 años
el del sombrero de colores,
Lo sabemos
y reímos abrazados,
Fue el duende de los jugetes!
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