Paseando por la playa,
vi un brillo en el suelo,
una lámpara oxidada,
ya imaginas el resto.
Descarté pedir amor,
preferí salud, dinero.
Tampoco quise poder:
--¿poder?, ¿para qué lo quiero?--.
Esperando a que decida,
me acompaña en mis paseos.
Al intentar liberarlo, dice:
--no tengo prisa, esperemos--.
Habla de bestias salvajes,
de legendarios guerreros,
ejércitos invencibles
y colosos gigantescos.
Olvida entre fantasías
largos años de encierro
y, después de tanto tiempo,
las confunde con recuerdos.
Hace tiempo decidí
cuál será el tercer deseo.
No te preocupes, amigo:
--no tengo prisa, esperemos--.
vi un brillo en el suelo,
una lámpara oxidada,
ya imaginas el resto.
Descarté pedir amor,
preferí salud, dinero.
Tampoco quise poder:
--¿poder?, ¿para qué lo quiero?--.
Esperando a que decida,
me acompaña en mis paseos.
Al intentar liberarlo, dice:
--no tengo prisa, esperemos--.
Habla de bestias salvajes,
de legendarios guerreros,
ejércitos invencibles
y colosos gigantescos.
Olvida entre fantasías
largos años de encierro
y, después de tanto tiempo,
las confunde con recuerdos.
Hace tiempo decidí
cuál será el tercer deseo.
No te preocupes, amigo:
--no tengo prisa, esperemos--.