He querido representar el espacio calle, como esa alegoría a la mujer que se posa y hace que los pasos sean sed en la distancia. En ese estado uno no puede abandonar el espacio, se sienta y cuece sus interiores en el ambiente de la perfecta calle, recreando sus aromas.
PASEO POR LOS ONDULADOS PERFUMES (de una calle-mujer)
Pasear entre el lujo de los ondulados perfumes,
andar entre la reposada calle ausente de penas,
todo como fiesta de flores amigas en carruseles
donde los sueños otoñales son pérgola de color.
Paraíso regado, ceñidos aromas despejados y alegres
te respiro y me alumbro de tus inquietudes sombrías,
te vivo en mis ojos y perduras con tus magias
y te siento cuando abruma tu color arrebolado.
Tu tiempo y luz son bello torbellino de imágenes,
tu cielo celeste es un sueño de aves en suspenso,
tu suelo es una acacia florida, vida en brezo espeso
y tus hojas de colores caracoleados florecen con vida.
Respira amiga, deslízate con indeferencia y entra
en mis habitadas hojas que juegan con ondulación
cuando el viento de glicerina invernal esta moribundo,
¡Calle! Me veo en la mirada de tus enlosados sudorosos.
Estoy aquí, señora mía
, radiante inteligencia,
respira mis sueños vírgenes y perfumados.
¡Recógeme entre los musgos adheridos a tus muros!
Tu flor de lila, trepadora de armonías de musa,
sustenta mis fantasías en cualquier bella tarde
de compases de melodías en cerrados arrabales.
Verte soñar en la pincelada de este bello despertar
es dejar el lienzo crecer en la triada de los fulgores.
Medianamente tintados por la locura.
¡Despierta!
Amor de vida hecha sol alumbrado.
Sombra de penumbras no olvidadas,
en mi trascendencia de floración
veo tu paraíso de las estaciones.
Madruga en medio día y dame alas
de licores excelsos para la inspiración.
Así te quiero calle
, mujer.
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luzyabsenta