cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un suspiro y una sonrisa imagino,
motivó nuestro encuentro, en
aquella casa, haciendo esquina,
con la calle del recuerdo y avenida
del olvido.
Donde hay un poste de madera cuya
débil luz, en penumbra, escondía
nuestros rostros; en las sombras,
se perdían las palabras.
Combustible de cariño es necesario,
si no queremos volver a pie de donde
vinimos, fue la frase.
Está bien murmuraste; mete la llave
en el encendido; haber sí arranca el
motor de nuestro corazón.
Damos un paseo en el vehículo
de nuestros anhelos, haber hasta donde
llegamos dijiste, depende la velocidad
fue mí respuesta.
Lo cierto es que abordamos juntos, ilusión
de nuestro encuentro, en busca de felicidad.