Paseo
Voy recorriendo la ribera
de este mundo de sueños.
Estrujando desde mi orilla
unos surcos ondulados,
agua de tierra que escapa
a un mar solitario.
Mis pisadas, a veces hondas,
a veces planas,
se hunden en una playa
inerte y lejana,
siguiendo estelas de olas
dibujadas por el viento,
sintiendo la fina arena
que a poquito se desliza entre mis dedos.
Alfombra firme de mil pensamientos,
aseguran mis pies cansados,
alivian los sentimientos,
suave caricia, débil ungüento.
La brisa que vigila al viento,
retiene la resaca,
aquieta la inquietud del agua
que se esconde en un azul intenso.
El horizonte se viste de sangre
en esta tarde despoblada,
camino despacio,
sin rumbo,
pero con calma.
Sobre arena mojada
mi paso lento apacigua heridas.
Avanzo mirando al frente,
con pisada firme,
enhebrando puentes.
Y tras de mi un rastro,
un camino,
un surco...
para que calces tus pies en mis huellas...
...y me encuentres.
Voy recorriendo la ribera
de este mundo de sueños.
Estrujando desde mi orilla
unos surcos ondulados,
agua de tierra que escapa
a un mar solitario.
Mis pisadas, a veces hondas,
a veces planas,
se hunden en una playa
inerte y lejana,
siguiendo estelas de olas
dibujadas por el viento,
sintiendo la fina arena
que a poquito se desliza entre mis dedos.
Alfombra firme de mil pensamientos,
aseguran mis pies cansados,
alivian los sentimientos,
suave caricia, débil ungüento.
La brisa que vigila al viento,
retiene la resaca,
aquieta la inquietud del agua
que se esconde en un azul intenso.
El horizonte se viste de sangre
en esta tarde despoblada,
camino despacio,
sin rumbo,
pero con calma.
Sobre arena mojada
mi paso lento apacigua heridas.
Avanzo mirando al frente,
con pisada firme,
enhebrando puentes.
Y tras de mi un rastro,
un camino,
un surco...
para que calces tus pies en mis huellas...
...y me encuentres.