MARIO VASQUEZ
Poeta recién llegado
PASION
Tu susurráis el amor puro y libre,
lo oigo incoherente, desde tus labios,
martirizando mis ansias,
sin poder cobrar a mis sentimientos rendidos.
Eres un juego peligroso desconocido,
que me lleva a un éxtasis escondido,
viendo tu mirada, con esos ojos que iluminan,
dejas mi cuerpo candente , sediente y perdido.
Amarte seria sucumbir mi pasión en ti,
alejado de todo razonamiento,
para agonizarte de gusto con inconcebibles fantasías,
con absoluta locura y un placer sin tregua.
Dibujos lujuriosos que hinchan tu piel,
corrompiendo los limites de la perdición,
jugando sin voluntad alguna,
donde, nada, seria suficiente
y todo pareciera poco.
Haciendo vida con lo que damos,
sin cargar a ellos, nuestros placeres,
amandote así, hasta sucumbir,
esa ilusión del encanto,
haciendote feliz, dentro de esa pasión soZada.
Abandono la voluntad de los seres,
para jugar mil veces,
este perverso juego, que no se cobra,
humedeciendo mis sentimientos,
en tus intimidades, corrompiendo tu piel,
hasta quebrarla, sin limites ni vergüenzas,
con absoluta locura.
En fin, al final, nuestro horizonte,
sera el mana del alba, en nuestras vidas,
fortaleciendo las incoherentes fantasías,
de un afrodisiaco coctel,
del que tu y yo bebemos,
en una sicosis creciente y compartida,
sin tregua, sin muerte en vida.
Por: MARIO VASQUEZ
ALMARMAR1949@yahoo.com
05/01/2009
Tu susurráis el amor puro y libre,
lo oigo incoherente, desde tus labios,
martirizando mis ansias,
sin poder cobrar a mis sentimientos rendidos.
Eres un juego peligroso desconocido,
que me lleva a un éxtasis escondido,
viendo tu mirada, con esos ojos que iluminan,
dejas mi cuerpo candente , sediente y perdido.
Amarte seria sucumbir mi pasión en ti,
alejado de todo razonamiento,
para agonizarte de gusto con inconcebibles fantasías,
con absoluta locura y un placer sin tregua.
Dibujos lujuriosos que hinchan tu piel,
corrompiendo los limites de la perdición,
jugando sin voluntad alguna,
donde, nada, seria suficiente
y todo pareciera poco.
Haciendo vida con lo que damos,
sin cargar a ellos, nuestros placeres,
amandote así, hasta sucumbir,
esa ilusión del encanto,
haciendote feliz, dentro de esa pasión soZada.
Abandono la voluntad de los seres,
para jugar mil veces,
este perverso juego, que no se cobra,
humedeciendo mis sentimientos,
en tus intimidades, corrompiendo tu piel,
hasta quebrarla, sin limites ni vergüenzas,
con absoluta locura.
En fin, al final, nuestro horizonte,
sera el mana del alba, en nuestras vidas,
fortaleciendo las incoherentes fantasías,
de un afrodisiaco coctel,
del que tu y yo bebemos,
en una sicosis creciente y compartida,
sin tregua, sin muerte en vida.
Por: MARIO VASQUEZ
ALMARMAR1949@yahoo.com
05/01/2009