En presencia del anochecer
se ausenta la timidez
y se inicia el florecer
de dos amores en validez.
Con los suspiros de la noche
escucho toques de ternura
susurrando cuentos de derroche
contra el gemido de la luna.
Lo escondido se revela
con el fuego de la candela,
Y con la influencia del crepúsculo
se encuentran en un capítulo
donde se encienden cuerpos en movimiento
saboreando el amor suculento.
Con rozos de pasión
que confiesan mas allá de la diccción
y con absoluta liberacion
dos seres hallan la adoración
con la intima devoción.