Cuando la pasión posee la carne
dejan de existir los mandamientos
ya no existe otro pensamiento
mas que la ansiedad que se comparte.
Se escuchan pero ya es muy tarde
las campanas del arrepentimiento
el impulso contiene sufrimiento
y un apetito incontrolable.
Rezamos ¡pero estamos pecando!
¿porque el placer es tan placentero
y tu cuerpo una lumbre gritando?
que lo mire, que lo toque primero
tú callas ¡pero él está hablando!
perdonadnos, pero ya no podemos!
dejan de existir los mandamientos
ya no existe otro pensamiento
mas que la ansiedad que se comparte.
Se escuchan pero ya es muy tarde
las campanas del arrepentimiento
el impulso contiene sufrimiento
y un apetito incontrolable.
Rezamos ¡pero estamos pecando!
¿porque el placer es tan placentero
y tu cuerpo una lumbre gritando?
que lo mire, que lo toque primero
tú callas ¡pero él está hablando!
perdonadnos, pero ya no podemos!