guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Cuantas palabras pasaron por mi mente
para construirte un verso
y con solo el hecho de vivir,
se borraron,
al final terminaba siendo un completo humano de aquellos
que olvidan ciertas cosas,
hasta un simple regalo...
Digo siempre pues tantas cosas no podía darte,
tu tan lejana a mi
en pensamiento,
en color,
en altura
y en palabras pues las mías tenían desesperación
con tan solo diez por ciento de cordura...
yo solo podía darte un mensaje
sin importar cual fuese su alcance...
Y es que yo te veía en sueños,
pero era que nuestras manos se iban separando muy a lo lejos,
y ya no podía distinguir tu figura, ni el alcance de tus cabellos,
era que no estabamos hechos para la fusión de nuestros cuerpos?
eso era,
pues ya llevo seis años sin volverte a ver durmiendo
y es que no quería melancolía,
pero era aquella que una vez aquejo a la galleta
y es ahora la que no deja dar un paso más a este pobre escritor,
es ella,
el resultado de mi infortunio
y el descenlace de mis guerras,
ganadas ni una,
pero tampoco perdido todas,
abandonadas muchas,
pues siempre quedo una herida
que no ha podido sanar...
Y que la soledad ha cubierto muy bien,
porque siempre me visto envuelto en un sueño
no en una vida
pues no la he vivido yo,
yo solo he sido un instrumento más de ella y de toda mi raza,
porque sus sueños si valieron la pena,
porque al no ser feliz yo,
muy conciente los hice feliz a todos ellos,
y yo?
con un futuro muy incierto...
Amar que gran paso hubieras sido en esta vida mía,
pasión no hubiera sido una sola vez el nombrar de tu canción...
y penas,
mil de ellas...
gran capítulo el que hoy se cierra,
pero aunque yo sepa que no es muy tarde para volver a amar,
me hubiera gustado nunca dejar aquella estrella
muy norteña, muy lejana de mi propia senda...
para construirte un verso
y con solo el hecho de vivir,
se borraron,
al final terminaba siendo un completo humano de aquellos
que olvidan ciertas cosas,
hasta un simple regalo...
Digo siempre pues tantas cosas no podía darte,
tu tan lejana a mi
en pensamiento,
en color,
en altura
y en palabras pues las mías tenían desesperación
con tan solo diez por ciento de cordura...
yo solo podía darte un mensaje
sin importar cual fuese su alcance...
Y es que yo te veía en sueños,
pero era que nuestras manos se iban separando muy a lo lejos,
y ya no podía distinguir tu figura, ni el alcance de tus cabellos,
era que no estabamos hechos para la fusión de nuestros cuerpos?
eso era,
pues ya llevo seis años sin volverte a ver durmiendo
y es que no quería melancolía,
pero era aquella que una vez aquejo a la galleta
y es ahora la que no deja dar un paso más a este pobre escritor,
es ella,
el resultado de mi infortunio
y el descenlace de mis guerras,
ganadas ni una,
pero tampoco perdido todas,
abandonadas muchas,
pues siempre quedo una herida
que no ha podido sanar...
Y que la soledad ha cubierto muy bien,
porque siempre me visto envuelto en un sueño
no en una vida
pues no la he vivido yo,
yo solo he sido un instrumento más de ella y de toda mi raza,
porque sus sueños si valieron la pena,
porque al no ser feliz yo,
muy conciente los hice feliz a todos ellos,
y yo?
con un futuro muy incierto...
Amar que gran paso hubieras sido en esta vida mía,
pasión no hubiera sido una sola vez el nombrar de tu canción...
y penas,
mil de ellas...
gran capítulo el que hoy se cierra,
pero aunque yo sepa que no es muy tarde para volver a amar,
me hubiera gustado nunca dejar aquella estrella
muy norteña, muy lejana de mi propia senda...