tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los pasos asemejan la medida de un atajo en la palabra.
Y sin sugestión, la muerte analiza y asocia similitudes y circunstancias minuciosamente.
Antes de salir de la oscuridad de mis laberintos subterráneos, esgrimo la otredad con la que me topo de frente y es allí, donde descubro que soy varias veces yo mismo.
Navegando más allá de lo hostil de mis límites.
Lacerando el tiempo.
Alcanzo sutilmente, un fragmentario de tempestades óptimas, causantes de un ostracismo contínuo.
Yelmo, deambulo sin intelectualizar cada instante.
Solo me dejo llevar.
Busco en la diversidad de los viejos y lejanos momentos.
Un poco de libertad.
Retrotrayendo imágenes y sonidos, una y otra vez, como insinuando la masterización de los recuerdos.
La mente construye secuencias repetitivas, recopilando espacios, que anidan dentro de otros espacios.
Detrás de esta extraña sensación, descubro el analógico esplendor de un pensamiento ininteligible.
Desde donde procesaré mi escape al subterfugio.
Y sin sugestión, la muerte analiza y asocia similitudes y circunstancias minuciosamente.
Antes de salir de la oscuridad de mis laberintos subterráneos, esgrimo la otredad con la que me topo de frente y es allí, donde descubro que soy varias veces yo mismo.
Navegando más allá de lo hostil de mis límites.
Lacerando el tiempo.
Alcanzo sutilmente, un fragmentario de tempestades óptimas, causantes de un ostracismo contínuo.
Yelmo, deambulo sin intelectualizar cada instante.
Solo me dejo llevar.
Busco en la diversidad de los viejos y lejanos momentos.
Un poco de libertad.
Retrotrayendo imágenes y sonidos, una y otra vez, como insinuando la masterización de los recuerdos.
La mente construye secuencias repetitivas, recopilando espacios, que anidan dentro de otros espacios.
Detrás de esta extraña sensación, descubro el analógico esplendor de un pensamiento ininteligible.
Desde donde procesaré mi escape al subterfugio.