Pasos

Cris Cam

Poeta adicto al portal
Pasos

A Marta (al enterarme de tu muerte)

Vi pasos de plaza.
Cortitos, alegres, de cordones desatados,
Con castillos de arena en el pelo.
Pausados, cansinos, de almanaques desgajados,
con aire de sueños en el estomago.
La inocencia y la derrota.

Vi pasos de citi.
Nerviosos, enérgicos, de celular en sintonía,
con sangre de represión en los colmillos.
Glamorosos, travestidos, de repentina polvera,
con arlequines de circo en la pista.
Los marginadores y los marginados.

Vi pasos de barrio.
Entrelazados, coordinados, de cinturas atrapadas,
con mieles trasvasadas en las bocas.
Pesados, grávidos, de cinturas escapadas,
con un cuarto creciente en el ombligo.
La confianza y la esperanza.

Y nunca vi tus pasos andantes, sólo... .
Tus Flecha veintiséis de suela sin gastar.
Tu vieja prisión de silla y pulmotor.
Tus ganas de volver a montar tu zaino.

Y nunca vi tus pasos candentes, sólo.
Tus bucles rubírojos, tus ojos verdes.
Tu boca de jarro, tu furia de vivir.
Y tus ansias imposibles de tener un hijo.

Vi muchos pasos antes y los vi después.
Nunca te vi caminar. Y no te vi morir.
Y, sin embargo, en algunas noches de silencio
Escucho tus maneras mal habladas.

Nunca te vi caminar.
Y, sin embargo, siento tu huella.

1997
 
Pasos

A Marta (al enterarme de tu muerte)

Vi pasos de plaza.
Cortitos, alegres, de cordones desatados,
Con castillos de arena en el pelo.
Pausados, cansinos, de almanaques desgajados,
con aire de sueños en el estomago.
La inocencia y la derrota.

Vi pasos de citi.
Nerviosos, enérgicos, de celular en sintonía,
con sangre de represión en los colmillos.
Glamorosos, travestidos, de repentina polvera,
con arlequines de circo en la pista.
Los marginadores y los marginados.

Vi pasos de barrio.
Entrelazados, coordinados, de cinturas atrapadas,
con mieles trasvasadas en las bocas.
Pesados, grávidos, de cinturas escapadas,
con un cuarto creciente en el ombligo.
La confianza y la esperanza.

Y nunca vi tus pasos andantes, sólo... .
Tus Flecha veintiséis de suela sin gastar.
Tu vieja prisión de silla y pulmotor.
Tus ganas de volver a montar tu zaino.

Y nunca vi tus pasos candentes, sólo.
Tus bucles rubírojos, tus ojos verdes.
Tu boca de jarro, tu furia de vivir.
Y tus ansias imposibles de tener un hijo.

Vi muchos pasos antes y los vi después.
Nunca te vi caminar. Y no te vi morir.
Y, sin embargo, en algunas noches de silencio
Escucho tus maneras mal habladas.

Nunca te vi caminar.
Y, sin embargo, siento tu huella.

1997

Deduzco por algunos datos que fue una mujer jóven y bella... tal vez me equivoque; y que fue alguien importante en tu vida, mi amigo Cris Cam...

Es un honor pasar siempre por tus presentaciones.

Te envío un gran abrazo.
 
Deduzco por algunos datos que fue una mujer jóven y bella... tal vez me equivoque; y que fue alguien importante en tu vida, mi amigo Cris Cam...

Es un honor pasar siempre por tus presentaciones.

Te envío un gran abrazo.

Bellísima según para quien. Rubirroja de pelo ensortijado, blanca pero eso no es lo importante, pecas por todos lados, una boca y dientes enormes que acentuaban su risa, ojos verdes. Hasta allí el canon que le puede gustar a cualquiera, luego lo otro. Era cudripléjica, movía algo los brazos en especial el derecho, pesaba unos 26kg ya que era bien delgada y tenía una boca de jarro y además sucia. Todavía sueñan en mi mente sus ocurrentes brulotes
 
Bellísima según para quien. Rubirroja de pelo ensortijado, blanca pero eso no es lo importante, pecas por todos lados, una boca y dientes enormes que acentuaban su risa, ojos verdes. Hasta allí el canon que le puede gustar a cualquiera, luego lo otro. Era cudripléjica, movía algo los brazos en especial el derecho, pesaba unos 26kg ya que era bien delgada y tenía una boca de jarro y además sucia. Todavía sueñan en mi mente sus ocurrentes brulotes

Ahora entiendo. Lo único que me llamaba la atención de todo era la Flecha de talle veintiséis, deducí un pié pequeño, como el de una niña... y me imaginaba su enfermedad por su silla y pulmotor....

Saludos amigo...
 
Ahora entiendo. Lo único que me llamaba la atención de todo era la Flecha de talle veintiséis, deducí un pié pequeño, como el de una niña... y me imaginaba su enfermedad por su silla y pulmotor....

Saludos amigo...
Así es amigo. Fui por panes, es decir voluntario de ese hogar, y me traje las mejores tortas. De ella me enamoré locamente pero también hice amistad con una docena de ellas.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba