Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
PATEANDO TRISTEZAS
No hay llantos, aquí no estas
no me importa más saber de tí
se acabó, se acabó.
Vuelve tus pasos
por donde sueles llegar
nada más de ti deseo ahora
estoy plena, serena
pateando la tristeza
con pie de hierro;
nada de ti quiero
ya nada, ni besos, ni abrazos, ni ternuras.
Te sé hueco, te sé ausente de tí.
¿Cómo entonces pretender
darme de lo que careces?
¿Pórque no llegaste tarde?
Cuando ya hubiese sido amada
por otros tantos y tantos,
ahora no te sería difícil comprender
como es que hoy puedo olvidarte.
No hay llantos, aquí no estas
no me importa más saber de tí
se acabó, se acabó.
Vuelve tus pasos
por donde sueles llegar
nada más de ti deseo ahora
estoy plena, serena
pateando la tristeza
con pie de hierro;
nada de ti quiero
ya nada, ni besos, ni abrazos, ni ternuras.
Te sé hueco, te sé ausente de tí.
¿Cómo entonces pretender
darme de lo que careces?
¿Pórque no llegaste tarde?
Cuando ya hubiese sido amada
por otros tantos y tantos,
ahora no te sería difícil comprender
como es que hoy puedo olvidarte.
Mary C. López
*Cuando se desea tener por corazón
un colador nacen letras como estas.
(A sus ordenes amiga, todo suyo.)
*Cuando se desea tener por corazón
un colador nacen letras como estas.
(A sus ordenes amiga, todo suyo.)
::