F. Marcos
F. Marcos
Un mendigo en la calle.
¿Que razón tiene?
No la tendrá quizás.
Cierro los ojos por un momento
imagino ser el.
No me hará daño el juego.
¿O, quizás sí?
Aventuro mi mente en el laberinto
de forma incosciente.
Busco respuestas.
¿Las drogas, un desamor, vicios comunes?
¡La maldita mala suerte!
"Estar en el sitio erróneo
en el momento justo".
Me hundo con el.
Y, desde el fondo del pozo
veo pasar a la gente.
Se asoman, murmuran
echan pan al "animal".
Pero no te dan la mano,
manchas.
Y, se van.
¡Dios!
No podré salir jamas.
Un escalofrío recorre mi cuerpo
me sobresalto,
vuelvo en mí.
Y, huyo despavorido
de ese castillo de cartón
que fue mío un segundo.
¡Una eternidad!
¿Que razón tiene?
No la tendrá quizás.
Cierro los ojos por un momento
imagino ser el.
No me hará daño el juego.
¿O, quizás sí?
Aventuro mi mente en el laberinto
de forma incosciente.
Busco respuestas.
¿Las drogas, un desamor, vicios comunes?
¡La maldita mala suerte!
"Estar en el sitio erróneo
en el momento justo".
Me hundo con el.
Y, desde el fondo del pozo
veo pasar a la gente.
Se asoman, murmuran
echan pan al "animal".
Pero no te dan la mano,
manchas.
Y, se van.
¡Dios!
No podré salir jamas.
Un escalofrío recorre mi cuerpo
me sobresalto,
vuelvo en mí.
Y, huyo despavorido
de ese castillo de cartón
que fue mío un segundo.
¡Una eternidad!