sonny crocket
Poeta recién llegado
Os contaré sobre la barby de mi bar, tan lista que tiene muy claro que no llegas a diosa si no llegas primero a tu cuerpo,
sino te quieres primero a ti misma.
Ella jamás pregunta cuanto cuesta,
eso, nunca fueron cuentas de su rosario.
Ni una muestra de flaqueza hay jamás
en su razón de presidente Chino.
Primero, se te cruza en el camino
y te pierdes en ella, en su naturaleza.
Y después, ni una muestra de señal de salida
hay en sus laberínticos meandros
de corazón salvaje y felino.
Sino dividís no multiplicareis, predica.
Pero nada se acepta que no sea perfecto
en los altares de su cuerpo andaluz,
Todo lo eclipsa con su demencia, lo impregna con sus fatigosas veleidades de resistencia,
y de la música que es su voz, solo salen palabras huecas, fantasmas como sombras
que no necesitan saber explicar la luz.
sino te quieres primero a ti misma.
Ella jamás pregunta cuanto cuesta,
eso, nunca fueron cuentas de su rosario.
Ni una muestra de flaqueza hay jamás
en su razón de presidente Chino.
Primero, se te cruza en el camino
y te pierdes en ella, en su naturaleza.
Y después, ni una muestra de señal de salida
hay en sus laberínticos meandros
de corazón salvaje y felino.
Sino dividís no multiplicareis, predica.
Pero nada se acepta que no sea perfecto
en los altares de su cuerpo andaluz,
Todo lo eclipsa con su demencia, lo impregna con sus fatigosas veleidades de resistencia,
y de la música que es su voz, solo salen palabras huecas, fantasmas como sombras
que no necesitan saber explicar la luz.