IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Aquellos atormentados,
que se adueñan de nuestro aliento,
aquellos entes sentenciados,
sentencian a un mundo dormido,
no se revertirá su incendio,
si lo que se incendia es la cura,
no quedará cimiento,
ante la duda, carcelera,
cuando la cárcel sea bandera,
cuando la patria se convierta,
por lo que la miseria alimenta,
siempre a pie de cañón.
que se adueñan de nuestro aliento,
aquellos entes sentenciados,
sentencian a un mundo dormido,
no se revertirá su incendio,
si lo que se incendia es la cura,
no quedará cimiento,
ante la duda, carcelera,
cuando la cárcel sea bandera,
cuando la patria se convierta,
por lo que la miseria alimenta,
siempre a pie de cañón.
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