Ziler
Poeta recién llegado
Ya su imagen perdura en mis mañanas, donde no puedo sacar de mi mente su descripción con sus ojos tan profundos que emanaban las angustias perdidas de su corazón.
Escribiendo tus lamentos te marchaste, dejando en letras los dolores de tu piel, que hoy son mandamientos poéticos que le dan a mi pluma su razón de ser.
Todo fue un capricho de la muerte al enamorarse de lo que me escribías. Te dejó perdida entre el humo de mi cigarro, me robó descaradamente tu imagen y poesía.
Sigo buscando el reemplazo a tu sonrisa, perdiendo muchos años escribiendo al desamor. Me gusta regar las orquídeas en tu tumba para recordar la patria de mi dolor.
Escribiendo tus lamentos te marchaste, dejando en letras los dolores de tu piel, que hoy son mandamientos poéticos que le dan a mi pluma su razón de ser.
Todo fue un capricho de la muerte al enamorarse de lo que me escribías. Te dejó perdida entre el humo de mi cigarro, me robó descaradamente tu imagen y poesía.
Sigo buscando el reemplazo a tu sonrisa, perdiendo muchos años escribiendo al desamor. Me gusta regar las orquídeas en tu tumba para recordar la patria de mi dolor.