Viniste para demostrar
cuánto sobran los argumentos.
Que no hay nada que explicar
cuando abundan sentimientos.
Llegaste para acompañar
a tus padres y una hermana,
aún sin soñar con reservar
otra sorpresa para mañana.
Despertaste muy temprano
en una era de compleja existencia,
adecuándote cual hábil soprano,
aplicando tu propia ciencia.
Despeinada cabellera cubre
ideas y fantasías sin copia.
Mente precoz que aún no descubre
que resplandece con luz propia.
Segura de lo que haces,
tropiezas en lo que sientes.
Pidiendo mayor atención,
son tus rasgos evidentes.
Introvertidas vivencias
de sonidos algo estrechos.
Es la virtud del silencio
dejar hablar a los hechos.
Se puede amar el doble,
ser más sabio y noble.
Delicada corteza exterior
por dentro un fuerte roble.
De andar y hablar delicioso,
de hombros que no se encogen.
Tierra fértil y clima lluvioso
buenos frutos recogen.
Fe de ello da tu hermana
que te acogió en seguida;
desde el primer minuto te ama
fuiste su muñeca preferida.
En ti he visto
con orgullo y escepticismo
cuando mi alma desvisto
lo más parecido a mí mismo.