Como quien muere en busca de un rastro de una vida invulnerable,
tropezando con la fragilidad de una hoja reseca por el paso del otoño,
las almas se construyen y se destruyen en un sicótico juego,
dirigido por fuerzas ingobernables pobladas de resentimientos intrínsecos,
enmarañados en la natividad de un pecado original,
gozado por dos almas estúpidas
dejando así el castigo eterno para el resto de los mortales,
la fruta sagrada fue desvirgada por la gula innecesaria,
y el dolor se disipo como el vomito de fuego de un dragón indómito en el cielo.
Arcángeles disecados y vírgenes de cera construyen nuestra fe en mares de arena,
el beso aterrador de la muerte no seduce,
pero crece como una enredadera de infinita intriga,
que inevitablemente hará raíz en nuestros pies,
y nos inundara de hojas verdes convenciéndonos de una eternidad inverosímil,
que se refutara cuando tropecemos con la fragilidad que provoca el paso del otoño,
resquebrajando nuestra piel hasta hacer cenizas nuestros huesos,
cayendo en la estupidez de aquel que muere en busca de un rastro de una vida invulnerable.
tropezando con la fragilidad de una hoja reseca por el paso del otoño,
las almas se construyen y se destruyen en un sicótico juego,
dirigido por fuerzas ingobernables pobladas de resentimientos intrínsecos,
enmarañados en la natividad de un pecado original,
gozado por dos almas estúpidas
dejando así el castigo eterno para el resto de los mortales,
la fruta sagrada fue desvirgada por la gula innecesaria,
y el dolor se disipo como el vomito de fuego de un dragón indómito en el cielo.
Arcángeles disecados y vírgenes de cera construyen nuestra fe en mares de arena,
el beso aterrador de la muerte no seduce,
pero crece como una enredadera de infinita intriga,
que inevitablemente hará raíz en nuestros pies,
y nos inundara de hojas verdes convenciéndonos de una eternidad inverosímil,
que se refutara cuando tropecemos con la fragilidad que provoca el paso del otoño,
resquebrajando nuestra piel hasta hacer cenizas nuestros huesos,
cayendo en la estupidez de aquel que muere en busca de un rastro de una vida invulnerable.