Maikel Sade
Poeta recién llegado
Pecado tabú
El placer era libre,
Incluso los más grandes
También eran libres.
Malos entendidos en buenos textos
De los que la libertad no amaban,
No creían en la religión de la libertad
Si en la religión de la prohibición .
El amor es amor,
Mística del libre,
Del que huye del odio
Y se abraza al afecto
Del prójimo sin tabús.
¿Que entendieron esos
Si mancharon la cruz
De sangre del hombre
Y la vendieron al primer dictador
Que pasaba por sus puertas?
Eso no fue pecado
Si fue pecado,
Que los feligreses aprendieran a leer
Más allá de las vallas de los dogmas.
Allí descubrieron la verdad,
Y de su desengaño brotó una lágrima negra
Que al tocar la tierra se hizo tinta.
Tinta de mis poemas,
Que caen sobre vosotros
Como flemas ardientes
Para apagar cada una de vuestras hogueras
El placer era libre,
Incluso los más grandes
También eran libres.
Malos entendidos en buenos textos
De los que la libertad no amaban,
No creían en la religión de la libertad
Si en la religión de la prohibición .
El amor es amor,
Mística del libre,
Del que huye del odio
Y se abraza al afecto
Del prójimo sin tabús.
¿Que entendieron esos
Si mancharon la cruz
De sangre del hombre
Y la vendieron al primer dictador
Que pasaba por sus puertas?
Eso no fue pecado
Si fue pecado,
Que los feligreses aprendieran a leer
Más allá de las vallas de los dogmas.
Allí descubrieron la verdad,
Y de su desengaño brotó una lágrima negra
Que al tocar la tierra se hizo tinta.
Tinta de mis poemas,
Que caen sobre vosotros
Como flemas ardientes
Para apagar cada una de vuestras hogueras