Spirit
Poeta recién llegado
Juntos, sientiendo la humedad de la tierra,
viendo el cielo y la naturaleza rodearnos;
palpando nuestros cuerpos, hemos cometido el pecado,
por el cual jamás seremos perdonados.
Ese pecado con el cual nuestros calurosos y excitados cuerpos,
se fundieron en el fuego del amor, en el juego de la pasión,
siendo uno solo, siendo solo tu y yo.
Como Adán y Eva pecaron, mordi la manzana de tu pasión,
la serpiente escondida, nos vio hacer el amor.
Sentí como tus manos subían hasta mi cuello,
te sentí muy adentro endulzando mi deseo.
con mi boca probé el bocado de tu calor
robaste mi fruto prohibido, robaste mi corazón.
Fui tuyo y tu mio, de amor nos confundimos,
no me importa que me juzguen,
porque al pecado lo cometí contigo.
viendo el cielo y la naturaleza rodearnos;
palpando nuestros cuerpos, hemos cometido el pecado,
por el cual jamás seremos perdonados.
Ese pecado con el cual nuestros calurosos y excitados cuerpos,
se fundieron en el fuego del amor, en el juego de la pasión,
siendo uno solo, siendo solo tu y yo.
Como Adán y Eva pecaron, mordi la manzana de tu pasión,
la serpiente escondida, nos vio hacer el amor.
Sentí como tus manos subían hasta mi cuello,
te sentí muy adentro endulzando mi deseo.
con mi boca probé el bocado de tu calor
robaste mi fruto prohibido, robaste mi corazón.
Fui tuyo y tu mio, de amor nos confundimos,
no me importa que me juzguen,
porque al pecado lo cometí contigo.