Enrique Fuentes-Guerra
Poeta recién llegado
PECHO DE FANGO 23-04-2005
(Desde el hospital)
¡Yo!, que agoté mi juventud
Intentando amansar mis sentidos
Siempre rodeado de lágrimas
Queriendo ser, de todos agrado
¡Yo!, que navegué por aguas procelosas
Siempre buscando miradas clandestinas
Entre la espesura
Para romper las cadenas
De tan sangriento pasado
¡Yo!, que creía tener el poder de diez mil dioses
Y que mi pecho era de bronce
Indestructible
Ahora descubro que mi pecho solo es de fango
Fango herido, llagado, magullado
Por el que se escapan sin remedio
Chispas de vida
Como saltarinas luciérnagas
Que bailan al hechizo de la noche
¡Dios mío!
¿Es que no te llega mi dolor?
¿No te llega el temblor de mis pasos?
Nadie me advirtió de días como estos
Que lejos queda el “todo va bien”
Ni siquiera se ya
A quién ofrecer tanto tormento
(Desde el hospital)
¡Yo!, que agoté mi juventud
Intentando amansar mis sentidos
Siempre rodeado de lágrimas
Queriendo ser, de todos agrado
¡Yo!, que navegué por aguas procelosas
Siempre buscando miradas clandestinas
Entre la espesura
Para romper las cadenas
De tan sangriento pasado
¡Yo!, que creía tener el poder de diez mil dioses
Y que mi pecho era de bronce
Indestructible
Ahora descubro que mi pecho solo es de fango
Fango herido, llagado, magullado
Por el que se escapan sin remedio
Chispas de vida
Como saltarinas luciérnagas
Que bailan al hechizo de la noche
¡Dios mío!
¿Es que no te llega mi dolor?
¿No te llega el temblor de mis pasos?
Nadie me advirtió de días como estos
Que lejos queda el “todo va bien”
Ni siquiera se ya
A quién ofrecer tanto tormento