Pablo Alejandro
Poeta adicto al portal
Pedacito de cielo.
Algodoncito de nube caído del cielo.
Azul burbujita que engalana los corales.
Tú, niña, tienes encerrado
en tu alma pura y blanca,
la inmensidad del firmamento
y la profundidad de todos los mares.
Tu llegada aquel instante
me recordó que estoy vivo;
mi angelito prisionero,
pedacito de cielo.
Te llegada esa tarde
transfiguró mi destino.
Juegos, sonrisas, piñatas,
columpios y golosinas.
Tu llegada es ese día
la celebraron los astros,
tú, mi regalo de Dios,
del amor, de la fantasía.
Cuando tus manitos francas
por primera vez tocaron mi rostro,
se curaron las heridas de mi piel
chamuscada por el sol de años.
Tus dos ojitos curiosos
ya me han hecho olvidar,
que por manos indiscretas
y corazones con odio
todo nuestro planeta
ahora esta en decadencia
Muerte, hambre, pobreza,
Desigualdades sociales,
contaminación, guerras.
Cuando abriste tus ojitos
voló una palomita blanca
olvidé todo esto tan triste
con ese simbolo de paz
que brotaba de tu alma...
Pablo Alejandro
Algodoncito de nube caído del cielo.
Azul burbujita que engalana los corales.
Tú, niña, tienes encerrado
en tu alma pura y blanca,
la inmensidad del firmamento
y la profundidad de todos los mares.
Tu llegada aquel instante
me recordó que estoy vivo;
mi angelito prisionero,
pedacito de cielo.
Te llegada esa tarde
transfiguró mi destino.
Juegos, sonrisas, piñatas,
columpios y golosinas.
Tu llegada es ese día
la celebraron los astros,
tú, mi regalo de Dios,
del amor, de la fantasía.
Cuando tus manitos francas
por primera vez tocaron mi rostro,
se curaron las heridas de mi piel
chamuscada por el sol de años.
Tus dos ojitos curiosos
ya me han hecho olvidar,
que por manos indiscretas
y corazones con odio
todo nuestro planeta
ahora esta en decadencia
Muerte, hambre, pobreza,
Desigualdades sociales,
contaminación, guerras.
Cuando abriste tus ojitos
voló una palomita blanca
olvidé todo esto tan triste
con ese simbolo de paz
que brotaba de tu alma...
Pablo Alejandro

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