Recordar tus labios me lleva al infinito.
Y todo se retrata en el pasado.
Por eso cargo una maquina invisible soportando
los gritos de la noche.
Puedo contar tus pasos hundidos en la piedra, y
comerme tus cabellos con el alma,
para saber cuando te toca el beso,
derramado en caricias voladoras.
-Eres tu la blanca imagen que pronuncia mi deseo?
-O eres el sepulcro pavoroso del olvido?
Escucho en este instante
los Angeles llorando, y miro los destellos
cayendo entre las flores,
como gotas de nieve buscando en las canciones,
un pedazo de luna
para decir te quiero.
german g