Évano
Libre, sin dioses.
Diga usted que sí. Le agradezco mucho el ejemplo de concordia que, con sus pacificadoras palabras, nos ha dado a todos los causantes del hundimiento de España.
Siempre aprendiendo...
No, no vais a aprender nunca, por ello es inútil proseguir eternamente por el camino del intento de apaciguar con buenas palabras a aquellos que llevan adheridos en sus genes la estupidez. Mataos los unos a los otros de una puta vez, y ahora, aprovechando que estamos tocados con la pandemia; así el hundimiento será más fructífero. Quizá, los que queden puedan crear una España buena.