Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
No importa...
No importa, si dura tan solo un minuto
lo nuestro...
Un minuto, que valga por todo
lo callado y muerto en esa relación,
que vengo arrastrando, como fatigado,
magro y desdichado,
despojo de amor.
No importa
si me amas por siempre. O me dejas...
¡Hoy!
De las dos maneras, debo agradecerte
por estos momentos, y esta sensación
de sentir que vivo... ¡Que vivo de nuevo
pegadito a vos!
Que soy otra vez,
el alegre muchacho, iluso y feliz.
¡Radiante y feroz...!
-Y no el presidiario triste y resignado,
condenado al tedio piadoso y profano
de una ‘obligación’.-
¡No importa!
No importa, si me amas por siempre...
O no.
¡Pero que lindo...! ¡Que lindo -de verdad-
sería! si fuese posible vivir todo el tiempo;
ferviente y mimoso, lascivo y sereno...
¡Pegadito a vos!
...
No importa, si dura tan solo un minuto
lo nuestro...
Un minuto, que valga por todo
lo callado y muerto en esa relación,
que vengo arrastrando, como fatigado,
magro y desdichado,
despojo de amor.
No importa
si me amas por siempre. O me dejas...
¡Hoy!
De las dos maneras, debo agradecerte
por estos momentos, y esta sensación
de sentir que vivo... ¡Que vivo de nuevo
pegadito a vos!
Que soy otra vez,
el alegre muchacho, iluso y feliz.
¡Radiante y feroz...!
-Y no el presidiario triste y resignado,
condenado al tedio piadoso y profano
de una ‘obligación’.-
¡No importa!
No importa, si me amas por siempre...
O no.
¡Pero que lindo...! ¡Que lindo -de verdad-
sería! si fuese posible vivir todo el tiempo;
ferviente y mimoso, lascivo y sereno...
¡Pegadito a vos!
...