Sinuhé
Poeta adicto al portal
Podría recordarte en esta misma esquina
entre estas mismas casas,
en este mismo barrio adoquinado
con una calle puntual
que va hacia el cementerio.
Llora tristemente el vigilante "Jelipe"
llora por la niña absurda
que se ha tragado la tierra.
Muerta vos,
muerta vos como pajarita
incómoda y mínima.
Tiznada, trompito con voz metálica,
marionetilla conmovedora
que busca aplausos
en una feria de espantos.
Podría llorar por vos
en esta misma esquina,
bajo esta misma lámpara mercurial
que tantas noches,
mostraba el rubio inusual
de tus párpados.
Ámame brazo,
estrújame con piedad
rostro amado, reconóceme;
que he dejado el corazón en este cántaro.
Vacíame con relucientes cucharones de peltre
resinosa, empalágame de una complaciente caridad
de fluidos y huesos, relámpago...
.
.
.
.
entre estas mismas casas,
en este mismo barrio adoquinado
con una calle puntual
que va hacia el cementerio.
Llora tristemente el vigilante "Jelipe"
llora por la niña absurda
que se ha tragado la tierra.
Muerta vos,
muerta vos como pajarita
incómoda y mínima.
Tiznada, trompito con voz metálica,
marionetilla conmovedora
que busca aplausos
en una feria de espantos.
Podría llorar por vos
en esta misma esquina,
bajo esta misma lámpara mercurial
que tantas noches,
mostraba el rubio inusual
de tus párpados.
Ámame brazo,
estrújame con piedad
rostro amado, reconóceme;
que he dejado el corazón en este cántaro.
Vacíame con relucientes cucharones de peltre
resinosa, empalágame de una complaciente caridad
de fluidos y huesos, relámpago...
.
.
.
.