Roy Dávatoc
Poeta asiduo al portal
El pecho arde, duele
la garganta, se anuda
la respiración, se acelera,
baila el ritmo del corazón,
en mi cabeza, las ideas
vuelan nuevas emociones
desconociendo el alma,
y de mi cara ruedan
tímidas pidiendo permiso
dos cristalinas lágrimas .
la garganta, se anuda
la respiración, se acelera,
baila el ritmo del corazón,
en mi cabeza, las ideas
vuelan nuevas emociones
desconociendo el alma,
y de mi cara ruedan
tímidas pidiendo permiso
dos cristalinas lágrimas .