Ziler
Poeta recién llegado
Solo distingo mi castigo sin fin, que se lleva con el frío mis problemas. Otra noche en la que no he podido dormir leyendo en silencio tu último poema… Sabes que aún te amo con locura por tu sonrisa que vi hasta el día de tu muerte. No sé si tu alma en mi lápiz perdura o si mis escritos son la única forma de quererte. Ya otros amores duermen en mi cama y me acompañan en mis fieles noches de ansiedad inquieta. Después de años, me reclaman un olvido que mi corazón le inquieta. No saben que mis demonios duermen a su lado y me sostienen cuando tu imagen me abandona, dejando mis hojas empañadas de dolores seguidos de una coma. Te perdí en silencio y solo quedó una oscuridad maldita, que me hizo plasmar tu nombre en cada una de mis penas escritas.