No dejé que viviera tu amor.
Lo aplasté alguna vez con mi vanidad. La vanidad nos formó a ti y a mí rivales.
Después lo ahogué con un mar de te amo. Los te amo espantaron.
Le acuchillé con ruegos. Los ruegos llamaron a tu soberbia alimentada por ellos.
Pendiente...
Pendiente...
¿Por qué no estuve pendiente?
Pendiente de tu amor, pero no de él.
Pendiente estaba de que nuestro amor naciera.
Lo esperé, lo esperé, lo esperé tanto...
Y él, pasaba, ¡qué absurdo!
Delante de mis narices se posaba
mientras yo lo esperaba.
Mi residencia en el rincón de la tristeza
no me daba tiempo para regresar al mundo
y ver como accionaba tu amor,
ver su devenir...
Mi mente y sus alas no lo permitieron.
Tu amor nació algunas veces,
pero de inmediato
yo, el infanticidio cometía.
Ahora mi amor está viejo
y debe fenecer...
Lo aplasté alguna vez con mi vanidad. La vanidad nos formó a ti y a mí rivales.
Después lo ahogué con un mar de te amo. Los te amo espantaron.
Le acuchillé con ruegos. Los ruegos llamaron a tu soberbia alimentada por ellos.
Pendiente...
Pendiente...
¿Por qué no estuve pendiente?
Pendiente de tu amor, pero no de él.
Pendiente estaba de que nuestro amor naciera.
Lo esperé, lo esperé, lo esperé tanto...
Y él, pasaba, ¡qué absurdo!
Delante de mis narices se posaba
mientras yo lo esperaba.
Mi residencia en el rincón de la tristeza
no me daba tiempo para regresar al mundo
y ver como accionaba tu amor,
ver su devenir...
Mi mente y sus alas no lo permitieron.
Tu amor nació algunas veces,
pero de inmediato
yo, el infanticidio cometía.
Ahora mi amor está viejo
y debe fenecer...