Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Si relatamos momentos, éste es uno. Se acabó el almuerzo, y con un café en la mesa, una televisión de catorce pulgadas, que no calla, y un bolígrafo en la mano, me doy cuenta de que lo que me rodea está hecho unos zorros. Me encuentro en la cocina, son las nueve y media de la mañana y tendré que dejaros.
Espero que cuando todo esté en su sitio me vuelva la inspiración. Quizás, fregando los platos, me transporte a un mar con olas de espuma, y barriendo sobreviva al paisaje de un desierto de granos y sol, de areniscas y tubos fluorescentes.
El tiempo importa cuando nos asesina; espero sobrevivir a este intervalo para retarlo en otra ocasión.
Bueno, que cuando esté todo como los chorros del oro, ya os llamo. De momento voy a sumergirme y a viajar entre estropajos, bayetas y escobas… ¡Qué bien!, ¡una escoba! Me monto y adioooos…
Espero que cuando todo esté en su sitio me vuelva la inspiración. Quizás, fregando los platos, me transporte a un mar con olas de espuma, y barriendo sobreviva al paisaje de un desierto de granos y sol, de areniscas y tubos fluorescentes.
El tiempo importa cuando nos asesina; espero sobrevivir a este intervalo para retarlo en otra ocasión.
Bueno, que cuando esté todo como los chorros del oro, ya os llamo. De momento voy a sumergirme y a viajar entre estropajos, bayetas y escobas… ¡Qué bien!, ¡una escoba! Me monto y adioooos…
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:: perdon ultimamente se me escapan las ideas solas...