Idril
Poeta recién llegado
La cesantía de mi existencia,
vuelve cenizas todo lo que mis manos tocan,
quema incluso a toda esta esencia,
me duele caminar entre bosques negros que me evocan,
estas lagrimas ácidas arrasan con todo a su paso,
recuerdos, amistades, amores, ahora destruidos,
ando sobre la hierba seca que se quiebra como mis huesos,
muertos del dolor que me ha dejado fallecer por dentro,
en mis ojos sólo existe un vacio que transmite oscuridad,
y la esparce por cada rincon de mi alma, ante la verdad,
mi cuerpo yace sin vida detrás mio,
silente sangre de corazón frío,
mas si observo de frente encuentro un espejo,
muestran mi imagen, sólo dejan ver un cadáver como reflejo.
Las sombras me rodean, llaman,
nubes grises son mi techo de lluvia al fluir,
relámpagos estruendosos en los cielos claman,
por una existencia lamentable después huir,
destrozada del alma y sin metas que alienten,
observando organos que a cuervos alimenten,
soy un frasco vacio de esperanzas y anhelos,
solo habitan penas que embargan y se convierten versos,
mal obrados que desquician en fallidos intentos
que provocan escribir palabras, que solo grito en vano a los vientos,
le hablo a la soledad, de una persona en ruinas,
cansancio de existir a medias, y morir a medias.
Funestos sonidos fúnebres de llanto,
ropas de luto por dolor sin encanto,
manos sangrantes de lágrimas impedidas,
rostros agonizantes en un mar de amargura,
cielos negros que dejan caer sombras,
arboles secos sin vida como mi ser,
vientos polares sin sonidos,
la nada ha arribado, tristes ilusiones,
sueños rotos en vivencias olvidadas,
el encanto a marchado a otras miradas,
todo en este mundo me ha abandonado...
Sì... asì estoy desde tefuiste y me olvidaste...
vuelve cenizas todo lo que mis manos tocan,
quema incluso a toda esta esencia,
me duele caminar entre bosques negros que me evocan,
estas lagrimas ácidas arrasan con todo a su paso,
recuerdos, amistades, amores, ahora destruidos,
ando sobre la hierba seca que se quiebra como mis huesos,
muertos del dolor que me ha dejado fallecer por dentro,
en mis ojos sólo existe un vacio que transmite oscuridad,
y la esparce por cada rincon de mi alma, ante la verdad,
mi cuerpo yace sin vida detrás mio,
silente sangre de corazón frío,
mas si observo de frente encuentro un espejo,
muestran mi imagen, sólo dejan ver un cadáver como reflejo.
Las sombras me rodean, llaman,
nubes grises son mi techo de lluvia al fluir,
relámpagos estruendosos en los cielos claman,
por una existencia lamentable después huir,
destrozada del alma y sin metas que alienten,
observando organos que a cuervos alimenten,
soy un frasco vacio de esperanzas y anhelos,
solo habitan penas que embargan y se convierten versos,
mal obrados que desquician en fallidos intentos
que provocan escribir palabras, que solo grito en vano a los vientos,
le hablo a la soledad, de una persona en ruinas,
cansancio de existir a medias, y morir a medias.
Funestos sonidos fúnebres de llanto,
ropas de luto por dolor sin encanto,
manos sangrantes de lágrimas impedidas,
rostros agonizantes en un mar de amargura,
cielos negros que dejan caer sombras,
arboles secos sin vida como mi ser,
vientos polares sin sonidos,
la nada ha arribado, tristes ilusiones,
sueños rotos en vivencias olvidadas,
el encanto a marchado a otras miradas,
todo en este mundo me ha abandonado...
Sì... asì estoy desde tefuiste y me olvidaste...