tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
No puedo mantener la mirada fija más de unos segundos.
Por una extraña razón interpreto las sutilezas de mis pensamientos oculares.
Todo lo que habitualmente hago por inercia, lo estoy desglosando, progresivamente.
Esta determinación inconsistente, bloquea cualquier capacidad de potencialidad en la fijación del objetivo.
La inconstancia desfasa la calidad de emisividad y graduación de los hechos, fraccionando espacios indubitablemente subjetivos de mi percepción inmediata.
Al descubrirlo, corro la vista sutilmente generando un disparador pictórico automático, entiendo que lo provoca mi aparato visual, estoy siendo testigo de algo que nunca he presenciado, o por lo menos, algo en que nunca había reparado hasta este preciso instante de todos modos ya no hay tiempo para comprender los sucesos en los que me voy redescubriendo.
Disfruto de mi poder de sintaxis en la proximidad de los eventos.
Por primera percibo en apariencia mecanizada, el micromundo de comandos, y dispongo de la información real, en materia de observación. Inmerso en la receptibilidad, de modo consciente, recibo informes simultáneos de cada dato que ingresa en mi mente, de cada objeto en movimiento. Me siento movilizado verdaderamente. Gratamente sorprendido. De saber del hiperrealismo fotográfico que maneja mi visualización.
¡Que fascinante!
Por una extraña razón interpreto las sutilezas de mis pensamientos oculares.
Todo lo que habitualmente hago por inercia, lo estoy desglosando, progresivamente.
Esta determinación inconsistente, bloquea cualquier capacidad de potencialidad en la fijación del objetivo.
La inconstancia desfasa la calidad de emisividad y graduación de los hechos, fraccionando espacios indubitablemente subjetivos de mi percepción inmediata.
Al descubrirlo, corro la vista sutilmente generando un disparador pictórico automático, entiendo que lo provoca mi aparato visual, estoy siendo testigo de algo que nunca he presenciado, o por lo menos, algo en que nunca había reparado hasta este preciso instante de todos modos ya no hay tiempo para comprender los sucesos en los que me voy redescubriendo.
Disfruto de mi poder de sintaxis en la proximidad de los eventos.
Por primera percibo en apariencia mecanizada, el micromundo de comandos, y dispongo de la información real, en materia de observación. Inmerso en la receptibilidad, de modo consciente, recibo informes simultáneos de cada dato que ingresa en mi mente, de cada objeto en movimiento. Me siento movilizado verdaderamente. Gratamente sorprendido. De saber del hiperrealismo fotográfico que maneja mi visualización.
¡Que fascinante!