Pensamientos tras la tormenta.

Sorayaestuvoaquí

Poeta asiduo al portal
Miré al cielo mientras paseaba por ese cementerio de arenas
peces muertos en la orilla tras la tormenta,
y había un duelo entre demonios en las nubes
¡Se disipa! ¡El gran diablo ladrador huye!
Y el mar golpea mis costillas
como un vals violento
me quiere dentro, todos me quieren dentro
luchar es un arte que no comprendo muchas veces
mis ojos lloran sal, mis huesos son espinas peligrosas
y aún así me quieren dentro
en áticos, océanos, en baños, en ascensores, en entierros
sus lenguas, músculos curiosos e insaciables, no dejan de dañarme
y de hacer cada día todo un poco mas imperfecto
de expulsar mi alma y pegarme en el pecho.
Aquí, en la mar, sólo soy un punto en la lejanía
flotando y hundida, no tengo que esconderme
que me golpean las olas
y acepto, acepto.
 
Miré al cielo mientras paseaba por ese cementerio de arenas
peces muertos en la orilla tras la tormenta,
y había un duelo entre demonios en las nubes
¡Se disipa! ¡El gran diablo ladrador huye!
Y el mar golpea mis costillas
como un vals violento
me quiere dentro, todos me quieren dentro
luchar es un arte que no comprendo muchas veces
mis ojos lloran sal, mis huesos son espinas peligrosas
y aún así me quieren dentro
en áticos, océanos, en baños, en ascensores, en entierros
sus lenguas, músculos curiosos e insaciables, no dejan de dañarme
y de hacer cada día todo un poco mas imperfecto
de expulsar mi alma y pegarme en el pecho.
Aquí, en la mar, sólo soy un punto en la lejanía
flotando y hundida, no tengo que esconderme
que me golpean las olas
y acepto, acepto.
muy buen poema Soraya...con mucha fuerza y buenas metáforas...un saludo.
 
Después de la tempestad vuelve la calma, y el sol brillará, si brillará.

Miré al cielo mientras paseaba por ese cementerio de arenas
peces muertos en la orilla tras la tormenta,
y había un duelo entre demonios en las nubes
¡Se disipa! ¡El gran diablo ladrador huye!
Y el mar golpea mis costillas
como un vals violento
me quiere dentro, todos me quieren dentro
luchar es un arte que no comprendo muchas veces
mis ojos lloran sal, mis huesos son espinas peligrosas
y aún así me quieren dentro
en áticos, océanos, en baños, en ascensores, en entierros
sus lenguas, músculos curiosos e insaciables, no dejan de dañarme
y de hacer cada día todo un poco mas imperfecto
de expulsar mi alma y pegarme en el pecho.
Aquí, en la mar, sólo soy un punto en la lejanía
flotando y hundida, no tengo que esconderme
que me golpean las olas
y acepto, acepto.
 
Miré al cielo mientras paseaba por ese cementerio de arenas
peces muertos en la orilla tras la tormenta,
y había un duelo entre demonios en las nubes
¡Se disipa! ¡El gran diablo ladrador huye!
Y el mar golpea mis costillas
como un vals violento
me quiere dentro, todos me quieren dentro
luchar es un arte que no comprendo muchas veces
mis ojos lloran sal, mis huesos son espinas peligrosas
y aún así me quieren dentro
en áticos, océanos, en baños, en ascensores, en entierros
sus lenguas, músculos curiosos e insaciables, no dejan de dañarme
y de hacer cada día todo un poco mas imperfecto
de expulsar mi alma y pegarme en el pecho.
Aquí, en la mar, sólo soy un punto en la lejanía
flotando y hundida, no tengo que esconderme
que me golpean las olas
y acepto, acepto.
Hermoso poema poblado de bellas imagenes y estupendas metáforas. Muy buen trabajo compañera Soraya. Un abrazo. Paco.
 
Excelentes versos con la fuerza naciente de una tempestad que lo arrasa todo, bellas imágenes y espectaculares metáforas. Un placer pasar por su poesía, reciba mi más cordial saludo.
 
Estimado poeta :

No está mal la afluencia de tu escrito ni la potencia de tu estrofa.

Debes aprisionar la palabra en la cuenca de tu fe y ser ejecutivo con el verbo.

Saludos cordiales
 
Miré al cielo mientras paseaba por ese cementerio de arenas
peces muertos en la orilla tras la tormenta,
y había un duelo entre demonios en las nubes
¡Se disipa! ¡El gran diablo ladrador huye!
Y el mar golpea mis costillas
como un vals violento
me quiere dentro, todos me quieren dentro
luchar es un arte que no comprendo muchas veces
mis ojos lloran sal, mis huesos son espinas peligrosas
y aún así me quieren dentro
en áticos, océanos, en baños, en ascensores, en entierros
sus lenguas, músculos curiosos e insaciables, no dejan de dañarme
y de hacer cada día todo un poco mas imperfecto
de expulsar mi alma y pegarme en el pecho.
Aquí, en la mar, sólo soy un punto en la lejanía
flotando y hundida, no tengo que esconderme
que me golpean las olas
y acepto, acepto.
Pues, a mi considerar que creo que este poema amiga Soraya, es toda una tormenta! una ventisca versos muy bien adornados de sus imágenes. Un placer tus versos Soraya! saludos, feliz tarde-noche para ti, y hasta pronto.
 

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