luby eddy paredes blanco
Poeta recién llegado
No quiero que te vayas
me dijiste en aquel momento
quédate, hazme el amor como solías hacerlo,
y dude si dude, me detuve y mil recuerdos llegaron a mi,
cerré mis puños queriendo encontrar la fuerza
que en ese momento necesitaba.
no quería mirarte por que sabia que sucumbiría
ante sus ruegos, quede paralizado,
en medio de la habitación queriendo salir corriendo
queriendo no escucharte queriendo arrancarte del alma.
gire mi cuerpo y quede frente a ti, te mire ...
como solía mirarte cuando te hacia el amor
estabas desnuda esperando ser amada
implorando y deseando sentir mi cuerpo sobre ella.
y la vida me tentó, te poseí con la mirada
te poseí con mi pensamiento y peque,
peque una y otra vez,
no se por cuanto tiempo estuve así
ni cuantas veces te hice el amor.
maldito amor que me corroe, que me mata
que se lleva mi orgullo mi altivez
que hace con mi voluntad lo que desea
que me arrastra y hace que mis
fuerzas flaqueen.
volví a mi realidad, atravesé la habitación
en medio del silencio escuche su llanto
el cual partía mi alma, heria de muerte mi existencia
pero proclamaba mi libertad
me dijiste en aquel momento
quédate, hazme el amor como solías hacerlo,
y dude si dude, me detuve y mil recuerdos llegaron a mi,
cerré mis puños queriendo encontrar la fuerza
que en ese momento necesitaba.
no quería mirarte por que sabia que sucumbiría
ante sus ruegos, quede paralizado,
en medio de la habitación queriendo salir corriendo
queriendo no escucharte queriendo arrancarte del alma.
gire mi cuerpo y quede frente a ti, te mire ...
como solía mirarte cuando te hacia el amor
estabas desnuda esperando ser amada
implorando y deseando sentir mi cuerpo sobre ella.
y la vida me tentó, te poseí con la mirada
te poseí con mi pensamiento y peque,
peque una y otra vez,
no se por cuanto tiempo estuve así
ni cuantas veces te hice el amor.
maldito amor que me corroe, que me mata
que se lleva mi orgullo mi altivez
que hace con mi voluntad lo que desea
que me arrastra y hace que mis
fuerzas flaqueen.
volví a mi realidad, atravesé la habitación
en medio del silencio escuche su llanto
el cual partía mi alma, heria de muerte mi existencia
pero proclamaba mi libertad