Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
Pensando
Príncipe de azul de cuentos para niños,
corazón papel cuché con ilustraciones de fantasmas,
para morir de ti me sobra vida,
he de saltar la verja a mirar los otros prados y
a saldar las cuentas olvidando las sales
con las que endulzaste el te y el pan de caja.
Bajé cuando subía la marea y me ahogué entre las hieles,
fui al bautismo a tu cuesta arriba creyendo
que tu ombligo era el atajo a tus labios
y tus labios al sendero de tu alma.
Ahora que lo pienso en seco y que la humedad
es costra blanca en la cremallera y
que el uno y uno sumó uno y no futuro, y
que por las noches tu piel de humo
hace goteras en el cielo raso junto a su ombligo la bombilla,
sé que no debí quererte más que en ese instante y
no más en los mañanas que me quedo en la cama
más de lo que debo, más de lo que pago,
sé que no debí entender tu mirada verde acertijo
y si dejarle a tu paso hacer la broma del agua entre las manos.
Gayo.06.12.10 acá en una tarde pilateandome las manos hasta que queden limpias de piel y huellas de almas chocarreras, leyendo a Mario justo donde dice;
Creo que tenés razón,
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo
hace mucho, muchísimo
que no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos,
mas no fue tierno.
de; La culpa es de uno, de Mario Benedetti
Nota: lo del titulo es sólo titulo, no presunción.
.
Príncipe de azul de cuentos para niños,
corazón papel cuché con ilustraciones de fantasmas,
para morir de ti me sobra vida,
he de saltar la verja a mirar los otros prados y
a saldar las cuentas olvidando las sales
con las que endulzaste el te y el pan de caja.
Bajé cuando subía la marea y me ahogué entre las hieles,
fui al bautismo a tu cuesta arriba creyendo
que tu ombligo era el atajo a tus labios
y tus labios al sendero de tu alma.
Ahora que lo pienso en seco y que la humedad
es costra blanca en la cremallera y
que el uno y uno sumó uno y no futuro, y
que por las noches tu piel de humo
hace goteras en el cielo raso junto a su ombligo la bombilla,
sé que no debí quererte más que en ese instante y
no más en los mañanas que me quedo en la cama
más de lo que debo, más de lo que pago,
sé que no debí entender tu mirada verde acertijo
y si dejarle a tu paso hacer la broma del agua entre las manos.
Gayo.06.12.10 acá en una tarde pilateandome las manos hasta que queden limpias de piel y huellas de almas chocarreras, leyendo a Mario justo donde dice;
Creo que tenés razón,
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo
hace mucho, muchísimo
que no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos,
mas no fue tierno.
de; La culpa es de uno, de Mario Benedetti
Nota: lo del titulo es sólo titulo, no presunción.
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