Martín José
Poeta adicto al portal
(Una reflexión a 48 años del Golpe en Chile)
Vale recordar las póstumas palabras de Salvador Allende: "no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza".
Se puede hacer una Revolución sin devenir revolucionario. Lo que para algunos puede parecer una incongruencia, puede no serlo desde que exista un cambio profundo en las Estructuras Políticas, Sociales y Económicas (esencia de las revoluciones "verdaderas") con propuestas ponderadas y populares, como está ocurriendo en Chile.
En ese proceso el rol de la mujer e indígenas reivindicando un legítimo protagonismo, constituyen un fuerte apoyo que por primera vez en la historia se manifiesta de forma orgánica y activa. En este aspecto es muy probable que el ejemplo cunda en Latinoamérica.
Cambios en la hegemonía geopolítica y económica están en el orden del día, y presupone que los países periféricos del mundo se adecuen a este nuevo panorama. Quizás Latinoamérica despierte de su letargo y asuma un papel descollante si consigue integrarse y conciliar los eventuales cambios "revolucionarios" que puedan acontecer con el aliento de la experiencia chilena.
Incluso la concepción tradicional del Capitalismo, cuyas miserias expuso el COVID-19 anticipan un futuro más solidario en las relaciones mundiales, y por ende del Capital en su accionar.
Vale recordar las póstumas palabras de Salvador Allende: "no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza".
Se puede hacer una Revolución sin devenir revolucionario. Lo que para algunos puede parecer una incongruencia, puede no serlo desde que exista un cambio profundo en las Estructuras Políticas, Sociales y Económicas (esencia de las revoluciones "verdaderas") con propuestas ponderadas y populares, como está ocurriendo en Chile.
En ese proceso el rol de la mujer e indígenas reivindicando un legítimo protagonismo, constituyen un fuerte apoyo que por primera vez en la historia se manifiesta de forma orgánica y activa. En este aspecto es muy probable que el ejemplo cunda en Latinoamérica.
Cambios en la hegemonía geopolítica y económica están en el orden del día, y presupone que los países periféricos del mundo se adecuen a este nuevo panorama. Quizás Latinoamérica despierte de su letargo y asuma un papel descollante si consigue integrarse y conciliar los eventuales cambios "revolucionarios" que puedan acontecer con el aliento de la experiencia chilena.
Incluso la concepción tradicional del Capitalismo, cuyas miserias expuso el COVID-19 anticipan un futuro más solidario en las relaciones mundiales, y por ende del Capital en su accionar.
Última edición: