Entraste en la vida de todos como por accidente
haciendo la ruta a tu modo, en un cuerpo decadente
Miraste campos, ríos, mares... y como buen secular
nada te detuvo, ni la distrofia muscular.
Forzaste tu capacidad y a veces fuiste una calamidad
Nos inspiraste y con nosotros reíste.
Nunca cejaste y por lo tanto creciste.
En tu grandeza, contagiabas tu propia dignidad.
Sabías que un día tendrías que marchar
No temías a la muerte, si no tu tarea no terminar.
Pero fuiste tan fuerte, mi amigo, que a todos pudiste inspirar
Hoy lo verdaderamente triste, es no poderte escuchar.
Te evocamos con cariño, y tus palabras recordamos.
Aquello que te causaba risa... lo que te causaba llanto.
El no poder utilizar tu cuerpo para abrazar
lo compensabas con ternura en tu mirar.
Recuerdo que nos mandabas callar
Nos mandabas de paseo a pie o volando
Cuando nos decías: Hey. No estén Ch...
Fuiste el mejor de los amigos
A la vez que el más recio crítico
Hoy conoces nuestros desatinos
Y en el cielo mas de una vez, habrás reído.
haciendo la ruta a tu modo, en un cuerpo decadente
Miraste campos, ríos, mares... y como buen secular
nada te detuvo, ni la distrofia muscular.
Forzaste tu capacidad y a veces fuiste una calamidad
Nos inspiraste y con nosotros reíste.
Nunca cejaste y por lo tanto creciste.
En tu grandeza, contagiabas tu propia dignidad.
Sabías que un día tendrías que marchar
No temías a la muerte, si no tu tarea no terminar.
Pero fuiste tan fuerte, mi amigo, que a todos pudiste inspirar
Hoy lo verdaderamente triste, es no poderte escuchar.
Te evocamos con cariño, y tus palabras recordamos.
Aquello que te causaba risa... lo que te causaba llanto.
El no poder utilizar tu cuerpo para abrazar
lo compensabas con ternura en tu mirar.
Recuerdo que nos mandabas callar
Nos mandabas de paseo a pie o volando
Cuando nos decías: Hey. No estén Ch...
Fuiste el mejor de los amigos
A la vez que el más recio crítico
Hoy conoces nuestros desatinos
Y en el cielo mas de una vez, habrás reído.