Animada en cristalinas aguas, aguas de alegría de colores silvestres,
esas que atraviesan toda luz, como altares azulados.
Carentes de opacidad, como enclaustradas bajo el cimiento de pétalos de rosa.
Diamantada tu mirada que ilumina su trayectoria dejando el tiempo guardado en el reloj
Cumpliendo promesa divina, con caricias fraternales bajo tu sonrisa.
Tu sonrisa de labios movedizos, labios crujientes de pasión y olvido.
Poderosa, magnifica de luces y floras, tu presencia autentica,
Eras la más bella de todas las rosas