Armand
Poeta asiduo al portal
Aún la carne firme
se aferra al hueso.
Todavía mataría
por amor o quizás por venganza.
Creo que debería confesarme
al menos una vez.
Seguro debería confesar
que no soy el que fui.
Todavía puedo mirarme al espejo
y verme a los ojos.
No me desvían la mirada
las sombras
ni temo a los fantasmas
de la Navidad.
Mañana aunque sea diciembre
tengo ganas de matar
a besos tu aliento.
El sol calienta el hueso
y la ciudad arde
cómo por todos lados ardo yo
pensándote.
se aferra al hueso.
Todavía mataría
por amor o quizás por venganza.
Creo que debería confesarme
al menos una vez.
Seguro debería confesar
que no soy el que fui.
Todavía puedo mirarme al espejo
y verme a los ojos.
No me desvían la mirada
las sombras
ni temo a los fantasmas
de la Navidad.
Mañana aunque sea diciembre
tengo ganas de matar
a besos tu aliento.
El sol calienta el hueso
y la ciudad arde
cómo por todos lados ardo yo
pensándote.
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